MIS RELATOS Toda la verdad sobre puertas y portazos. Antonio Rodríguez Dosantos |
||
|
||
Un día normal amanece y mi cama se despierta mitad fría y plana,
mitad retorcida, torturada y llena de añoranzas. Recuerdo cuando la cama ardía de vida
en movimiento, cuando enlazados nuestros cuerpos, vestidos de sudor y agotados, nos
sumergíamos en mundos donde los sueños sólo eran otra forma de conciencia, tan reales
como un abrazo, tan ciertos como un beso. Recuerdo el frío de la calle, el calor de la
estufa de queroseno. Y cómo en los cristales traslúcidos de las ventanas, mitad por el
vaho y mitad por el polvo acumulado durante decenios, escribimos nuestros nombres ligados
por algo parecido a un corazón. Y mis recuerdos retrocedieron aún más
en el tiempo, cuando pensaste que era un príncipe azul, aunque sólo era un repartidor de
furgoneta. Tal vez no tenía la capa ni la espada, tal vez me faltaba el caballo blanco y
el traje de raso; pero quizás descubriste en mis ojos un brillo especial, distinto al del
resto de hombres que habías conocido. O quizás yo te miré de forma distinta a como te
habían visto; te miré como se mira a una persona, en un mundo donde la carne humana es
sólo una mercancía. Tal vez por eso no me faltó arrojo cuando te ayudé a escapar de
aquella cruel mazmorra llamada Castillo Azul, el más famoso
prostíbulo de la comarca, donde te tenían prisionera. Rompimos puertas pintadas de
colorines; pero protegidas con espinos y navajas. Puertas y portones que sólo se abren
con la llave del dinero. Puertas de falso lujo que ocultaban miserias ciertas. Te trajeron
engañada para trabajar de camarera y terminaste siendo esclava de una banda de
proxenetas. Un mes en un tugurio, al otro en un club, al otro en cualquier otro sitio
donde sacar beneficio a tu cuerpo. |
||
|
|
|
Asturias Verde - Juegos de Estrategia - Juegos y programas en Flash - A.R.Dosantos |
||